5 maravillosos rincones de las islas Baleares

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No sabemos a cuál de las islas Baleares tienes decidido ir en tus próximas vacaciones. Cualquiera de ellas es un buen destino para pasar unos días de lo más intensos. Solo te vamos a hacer una recomendación: elige una y no te muevas. Cada isla es lo suficientemente atractiva para merecerse una visita tranquila y sin agobios. Aquí te mostramos cinco motivos diferentes para ir a cinco islas distintas: Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y Cabrera, es decir, te presentamos cinco maravillosos rincones de las Islas Baleares.

1. La catedral de Palma

El casco viejo de Palma de Mallorca tiene muchas joyas en forma de patios, plazas y palacios, pero hay un monumento que destaca sobre el resto. En realidad, es el gran monumento de todo el archipiélago. Estamos hablando de la catedral gótica de Santa María de Palma.

Catedral de Palma de Mallorca

Catedral de Palma de Mallorca – Anna Lurye

Un templo que comenzó a construirse a partir del 1230, coincidiendo con la llegada a la isla de Jaime I el Conquistador, lo que supuso la definitiva reconquista de Mallorca.

No obstante, semejante maravilla de la arquitectura gótica no se hizo en unos meses. Fueron necesarios años, siglos, ya que el aspecto externo actual se concluyó hacia el 1587. Pero tampoco acaba aquí la historia de esta joya del patrimonio español, ya que en la catedral de Palma trabajó a principios del siglo XX el propio Gaudí. Y unos cien años después, el artista contemporáneo Miquel Barceló creó la impresionante Capilla del Santísimo.

2. Cala Macarella de Menorca

Al norte del archipiélago de las islas Baleares está Menorca, posiblemente la que posee las calas más afamadas y paradisíacas del conjunto. Las hay a lo largo de todo su litoral. Unas de fácil acceso y otras más complicado. Incluso algunas tan solo están alcance de aquellos que llegan nadando o en barco.

No es el caso de una de las más hermosas: Cala Macarella. Sus aguas de color turquesa, sus arenas blancas, y su entorno de rocas y pinos la han convertido en uno de los emblemas de la isla.

Cala Macarella en Menorca

Cala Macarella, Menorca – Pawel Kazmierczak

Te estarás preguntando como llegar hasta allí. Lo cierto es que desde La Ciudadela queda a unos 20 minutos en coche. Una vez allí, puedes aparcar en un parking gratis, a un cuarto de hora de atractivo sendero hasta la cala. O también puedes pagar en un aparcamiento más cercano, a tan solo unos 300 metros del mar.

3. San Carlos en Ibiza

Sin que sirva de precedente, vamos a recomendar un lugar en Ibiza relativamente alejado del mar: la población de San Carlos. Y es que Ibiza es diferente. Precisamente por esa personalidad tan peculiar la mayor de las islas Pitiusas fue elegida por los hippies de los 60 para establecerse, y en San Carlos encontraron el lugar idóneo para su tranquilo modo de vida.

San Carlos en Ibiza

San Carlos, Ibiza – Catedral de Palma de Mallorca

Todavía hoy encontrarás algunos de ellos, ya canosos y con hijos, pero que siguen en su particular paraíso terrenal. En realidad eso es San Carlos, un lugar en el que parece haberse detenido el tiempo, o donde al menos pasa muy lentamente.

Aquí todo consiste en dar tranquilos paseos, saborear la comida local, acercarse al mercadillo con los productos artesanos de los citados hippies y, sencillamente, pasar unas vacaciones totalmente relajantes, y completamente distintas a la idea que se puede tener de Ibiza.

4. Ses Salines en Formentera

Y de Ibiza, nos vamos a la menor de las Pitiusas: Formentera. Entre ambas guardan el Parque Natural de Ses Salines. Un rincón privilegiado de la naturaleza donde las playas, los acantilados, las aves migratorias, los fondos marinos y, evidentemente, las salinas son los protagonistas.

Ses Salines en Formentera

Ses Salines, Formentera – holbox

De hecho, la salinidad del terreno es lo que le confiere su principal valor como refugio silvestre de gran singularidad. Y no solo en tierra, ya que el parque natural se extiende entre Formentera hasta Ibiza, incluyendo todo el estrecho marítimo que las une.

Desde luego, si uno busca hacer fotos espléndidas, tiene que descubrir este lugar.

5. El Parque Nacional de Cabrera

En realidad, su denominación es Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera, ya que se trata de Cabrera y varios islotes al sur de Mallorca. Entre todas ellas apenas suman población, pero en cambio, sus encantos naturales son enormes en tierra y, sobre todo, en los fondos marinos que la rodean.

Isla de Cabrera

Isla de Cabrera – Nikiforov Alexander

Este enclave de las islas Baleares es ideal para hacer submarinismo y descubrir sus densas praderas de Posidonia oceánica, que son el hábitat de un sinfín de pececillos y fauna marina. Fauna que no siempre es de pequeño tamaño, ya que no es complicado avistar delfines o tortugas bobas.

En definitiva, si tienes la posibilidad de viajar a Cabrera, no lo dudes, es la esencia de un viaje al Mediterráneo, ya que pasarás más horas embarcado, nadando  y buceando que en tierra, y todo ello ante unos paisajes únicos en el Mare Nostrum.

Foto de portada: holbox / Shutterstock.com

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