6 cosas que hacer en Río de Janeiro

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Seguro que es nombrar Río de Janeiro e inmediatamente nos vienen a la cabeza tres cosas: playas, samba y fútbol. Y así es. Si decides reservar una habitación de hotel y pasar unas vacaciones en la ciudad más famosa de Brasil, comprobarás que estos tres elementos están omnipresentes y protagonizarán algunas de las mejores cosas que puedes hacer en Río de Janeiro. Pero hay más y aquí, en Welcomebeds.com, te lo vamos a contar.

1. Ir a Copacabana

Playa de Copacabana en Río de Janeiro

Playa de Copacabana – Catarina Belova

Un viaje a Río de Janeiro no está completo si no se pasa un día sobre la arena de la playa de Copacabana. Es la playa por antonomasia de la ciudad. Extensísima, siempre animada, siempre con cuerpos esculturales haciendo deporte o tomando el sol. Es absolutamente imprescindible ir. E igualmente, es una obligación pasear por su paseo marítimo, la Avenida Atlántica, cuyo pavimento simula el oleaje del océano.

Visitar la playa de Copacabana, dado el increíble clima tropical de estas latitudes, es una de las mejores cosas que se pueden hacer en Río en cualquier fecha del calendario. Pero sobre todo si se viaja a Río a finales de año, ya que es en Copacabana donde se celebra la Nochevieja carioca con sus famosos fuegos artificiales.

2. Ir a otras playas en Río

Playa de Ipanema en Río de Janeiro

Playa de Ipanema – Aleksandar Todorovic

Hay más playas en la ciudad. Están Botafogo, Leblón, la Vermelha o la de Barra de Tijuca, la más extensa de todas, con 18 kilómetros de arena. Cada una tiene sus particularidades y encantos, sin embargo, todavía no hemos citado la segunda playa más famosa de Río: Ipanema.

Ipanema está separada de la playa de Copacabana por una fortaleza histórica, que hoy en día es un interesante Museo del Ejército que permite conocer la historia de este enclave. Sin duda una visita más que recomendable, aunque solo sea por el contraste que supone descubrir este espacio histórico simplemente disfrutando de las playas. Y es que en Río hay que sacar tiempo para todo.

3. Visitar el Sambódromo

Carnaval deRío

Carnaval de Río – Sergio Luiz / commonos.wikipedia.org

El momento más propicio para visitar el Sambódromo de Río, obviamente, es durante el carnaval más famoso del mundo entero. No obstante, hay que ser realista y ser uno de esos afortunados no es fácil. Sin embargo, el carnaval en Río se prepara durante todo el año, y por eso meses antes las escuelas de samba ya acuden aquí a hacer sus desfiles y ensayos.

No es lo mismo, pero contemplar esos días de ensayo nos puede dar una idea de lo que significan para los cariocas la samba, los disfraces y todo lo que rodea al carnaval . De hecho, el Sambódromo es obra del arquitecto más prestigioso e internacional del país: Oscar Niemeyer.

4. Entrar a Maracaná

Estadio de Maracaná en Río de Janeiro

Estadio de Maracaná – Celso Diniz

La tercera pata de la trinidad emblemática de Río es el fútbol. Y si hay un templo donde se adora ese deporte ese es el mítico estadio de Maracaná, remozado en los últimos tiempos con motivo del Campeonato Mundial y los Juegos Olímpicos. Es una visita obligada para todo turista futbolero.

5. Subir al Cristo Redentor

Cristo Redentor en Río de Janeiro

Cristo Redentor – FANG YU LIN

Sobre la ciudad de Río se eleva el Monte Corcovado y allí la escultura del Cristo Redentor. Es el mejor lugar para ver la urbe y planificar las visitas que se van a hacer: el Jardín Botánico, los Arcos de Lapa o el lago de Rodrigo Feitas, todos ellos lugares más recomendables durante unas vacaciones en Río.

Ya solo por las impresionantes vistas merece la pena subir. Pero además, esta enorme escultura está considerada como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Es decir, si se va a Río hay que subir a admirarla.

6. Tomar el funicular del Pan de Azúcar

Pan de Azúcar en Río de Janeiro

Pan de Azúcar – f11photo

Y la última actividad que es imprescindible durante una estancia en Río de Janeiro es ascender al Pan de Azúcar. Subir hasta la cima de este monte a casi 400 metros sobre el nivel del océano Atlántico es una experiencia inolvidable. Comparando con otras grandes montañas del planeta, 400 metros no pueden parecer mucho, pero aquí ascienden de forma vertiginosa desde las aguas del mar.

De hecho, se sube en funicular desde la estación de playa Vermelha, aunque hay otra estación en Morro da Urca. Un funicular que sobrevuela toda la zona desde el año 1912. O sea, más de un siglo subiendo a los viajeros hasta la cúspide del Pan de Azúcar y ofreciendo sus increíbles vistas sobre el núcleo urbano carioca.

Fotografía de portada: Catarina Belova / Shutterstock.com

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