Altea, uno de los mejores pueblos donde veranear

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Altea, situado en la provincia de Alicante, es tal y como decimos en el título de este post, uno de los mejores pueblos para veranear. ¿Por qué? Sencillamente porque lo tiene todo. El propio pueblo antiguo es una de las localidades más bellas de toda la provincia. Pero además queda envuelto a un lado por el ambiente de las sierras y al otro por la tranquilidad marítima del Mediterráneo. Sin olvidar la bonanza climática propia de la Costa Blanca. ¿Qué más se puede pedir?

Los hoteles de Altea

Siempre se puede pedir más, y hablando de vacaciones algo que siempre se busca es una buena variedad de alojamientos para poder elegir el que más cuadre con nuestros gustos y presupuesto. Pues los hoteles en Altea cumplen con ese deseo. Hay muchos y de variadas categorías, como podréis comprobar en el catálogo de hoteles en Altea que welcomebeds.com pone a vuestra disposición.

El pueblo viejo de Altea

Pasear por Altea es un verdadero deleite, sobre todo si se hace por su casco antiguo. Es la zona denominada El Fornet, un conjunto laberíntico de casas tradicionales que nos da una idea de cómo eran antaño los pueblos de pescadores de la costa levantina.

Durante ese paseo por Altea hay lugares que llaman mucho la atención y que se convierten en la imagen de la localidad, como son por ejemplo las plazas del Convent o de la Iglesia. No obstante, lo que todo el mundo recuerda de este lugar es el conjunto de casas encaladas que forman estrechas calles que parecen serpentear por las cuestas del terreno.

Las sierras cercanas a la población

La presencia de esas cuestas dentro de la localidad es lógica si observamos el entorno de Altea. Es un paisaje muy quebrado y serrano. Allí nos esperan los senderos y las vistas que proporciona la Sierra de Bernia. E igualmente podremos hacer excursiones en la naturaleza tanto a pie como en BTT o a caballo si nos acercamos hasta el vecino Parque Natural de la Sierra Helada.

Altea y la Costa Blanca

La denominación de Costa Blanca se aplica a todo el litoral de la provincia, el cual se prolonga durante muchos kilómetros de norte a sur. Pues bien, en su zona más septentrional es donde se encuentra Altea, cerca de otras poblaciones de interés como Calpe o Moraira.

Sin duda, la gran referencia que tenemos todos de esa Costa Blanca son sus magníficas playas, y desde luego que en Altea también vais a encontrar una buena muestra de ellas. En sus seis kilómetros de costa os esperan buenas zonas de baño, pero también rincones cargados de fotogenia en forma de calas de aspecto salvaje.

La mayor de todas esas playas es la de la Olla, que también es la más familiar de todas ellas. Pero sin salir de Altea os esperan otras muchas calas y playas: Cala de la Barra, La Barreta de Gualda, Cala del Soio, Playa del Albir, Cap Blanch, Cap Negret, Cala del Metge, El Mascarat, La Solsida o La Roda.

Más lugares para el baño

Calas y playas de Altea constituyen los principales lugares para refrescarse de los rigores calurosos del verano alicantino. Pero hay otra zona donde podremos darnos un chapuzón, esta vez en agua dulce. Para eso basta con acercarnos hasta el vecino municipio de Callosa y buscar la señalización que nos lleve hasta el paraje de las Fuentes del Algar.

Como ya hemos comentado todo el entorno de Altea es de ambiente serrano, y en este paraje tenemos la versión más húmeda del mismo ya que aquí disponemos de varias cascadas de agua y piscinas naturales.

Disfrutar de la gastronomía

Un pueblo antiguo precioso, paisajes en los que darse paseos por la naturaleza, calas y playas típicas del Mediterráneo y buen clima. Son motivos más que suficientes para preparar una escapada a este rincón de la Costa Blanca. Pero al igual que os hemos mencionado la variedad de hoteles de Altea, también tenemos que invitaros a descubrir las delicias de sus restaurantes. En cualquiera de ellos os esperan buenos arroces y excelente pescado fresco.

En definitiva, ahora sí que podemos decir que no se puede pedir más para unas vacaciones perfectas.

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