Descubre el acueducto de Segovia

Inspiraciones

La contemplación del acueducto de Segovia merece la pena por sí sola para hacer el viaje a esta coqueta ciudad de Castilla y León. El acueducto segoviano es uno de los monumentos españoles más reconocibles y sin duda alguna la obra de época romana más espectacular del país y de gran parte de Europa. ¿Cómo perdérselo?

La sorprendente Segovia

Aquellos que ya conocen la ciudad, lo primero que te dirán es que allí hay mucho más que ver que el famoso acueducto de Segovia. Hay un casco histórico realmente atractivo que nos traslada en el tiempo y hay un sinfín de iglesias medievales que componen un conjunto excepcional.

Además está su monumental Catedral, la Real Casa de la Moneda y el estilizado Alcázar que dicen que pudo inspirar al mismísimo Walt Disney. En fin, que hay muchas cosas que ver en Segovia, y por lo tanto siempre es una buena idea reservar tu habitación de hotel con welcomebeds.com y hacer una escapada a esta ciudad sorprendente.

La historia del acueducto de Segovia

No obstante, todos los atractivos segovianos que hemos citado quedan ensombrecidos por el acueducto romano que cruza por el corazón de la ciudad. Hay quien dice que el acueducto de Segovia siempre ha estado ahí, ya que se piensa que tiene casi 2.000 años. Si bien se desconoce con exactitud su antigüedad, porque la placa que indicaba la fecha concreta de su inauguración, se perdió en el transcurso de la historia.

Año arriba, año abajo, lo cierto es que puede parecer un milagro que una construcción de ingeniería antiquísima como el acueducto de Segovia haya llegado hasta nuestros días. Y no solo eso, sino que se ha mantenido en uso hasta hace bien poco, en concreto para llevar agua hasta el área del citado Alcázar.

¿Cómo es el acueducto de Segovia?

Acueducto de Segovia

Acueducto de Segovia – javarman

Lo primero que hay que decir es que el acueducto de Segovia es mucho más que la postal típica que se saca de él en la plaza del Azoguejo. Y de lo que nos espera en sus 15 kilómetros de longitud, hablaremos más tarde.

Salvo en sus primeros tramos por la sierra de Guadarrama por donde va a nivel del terreno, en su aproximación a la ciudad y en el tramo urbano es una increíble obra hecha con sillares de granito. Con ellos se levantaron hasta 167 arcos que lo elevan del suelo casi 30 metros en su punto más alto. Y todo ello, sin usar cemento o argamasa alguna que una las piedras.

Y por encima de todo ello, discurre el canal que abastecía de agua a la ciudad. Un canal que iba cubierto para evitar impurezas. Además de que contaba con varias estaciones para filtrar esa misma agua. Porque tal y como hemos dicho, el acueducto de Segovia es mucho más que la foto típica. Síguenos y te presentamos sus partes más reseñables.

Origen

El acueducto de Segovia se inicia en el manantial de Fonfría en la sierra de Guadarrama. Así que para descubrir el monumento en su integridad es recomendable darse un paseo hasta este punto perfectamente señalado en los senderos del entorno de la ciudad.

La Casa de Piedra

Acueducto de Segovia

Acueducto de Segovia – Brian Maudsley

Todo el primer tramo de la canalización del acueducto de Segovia por la sierra conduce a la conocida como Casa de Piedra. Esta fue una construcción de tiempos de los Reyes Católicos, que mejoraron el acueducto de Segovia creando este desarenador para limpiar las aguas tras su paso por la sierra

San Antonio El Real

En este punto el acueducto de Segovia comienza a ser visible y es que ya nos encontramos en las proximidades del núcleo urbano, donde nos esperan sus tramos más espectaculares. Pero antes veremos un segundo desarenador, que en este caso tendría ya un origen romano.

Plaza del Azoguejo

La imagen más carismática del acueducto y de toda la ciudad se toma desde este lugar. Aquí se ven hasta 43 arcos organizados en dos pisos. Una estampa inolvidable y que es uno de los recuerdos que se llevan todos los visitantes que hacen turismo en Segovia.

Postigo del Consuelo

Seguramente este es el mejor mirador de la parte alta del acueducto de Segovia. Desde aquí se puede admirar todo su trazado y sus dimensiones. Y además se descubre cómo tras airear su arquitectura única, vuelve a sumergirse en los subterráneos del casco histórico segoviano, ya que se sabe que va discurriendo bajo sus grandes plazas, entre ellas la hermosa Plaza Mayor.

El acueducto y el Alcázar

El último tramo une a los dos grandes símbolos de la ciudad, su acueducto y el Alcázar. Ambos son elementos con siglos de historia, leyendas y también arte.

En definitiva, dos monumentos excepcionales y que nadie se debe perder durante un viaje a Segovia. ¡Anímate y descubre esta ciudad!

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