Descubre todo lo que ofrece Palma de Mallorca

Destinos

Palma de Mallorca es la gran joya de la isla mallorquina. Una ciudad que, sin duda, es el complemento perfecto a todo que ofrece la mayor de las Islas Baleares. Se trata de una urbe con un extraordinario patrimonio, fabulosos restaurantes, buenas tiendas donde hacer shopping, una oferta de ocio amplísima y por supuesto, hablando de las Baleares, también tiene sus propias playas para disfrutar del mar Mediterráneo.

Unas vacaciones en Palma de Mallorca

Además, Palma de Mallorca es un destino turístico de primer orden. No solo a nivel español, sino de toda Europa, por lo que cuenta con una gran oferta hotelera. Hay hoteles para todos los gustos, tanto en la ciudad como en el resto de la isla. Desde hoteles solo para adultos hasta los que tienen todo incluido para toda la familia. En welcomebeds.com tenemos un gran catálogo de hoteles en Palma de Mallorca para que puedas elegir el que más se adapta a tu presupuesto e intereses.

Llegar a Mallorca

Las tres islas mayores de las Baleares cuentan con sus propios aeropuertos. Pero, sin duda, es el de Mallorca el que posee un mayor número de vuelos que la conectan con la Península Ibérica y con todo el continente. De manera que no es nada difícil tomar un vuelo hasta el aeropuerto de Son Sant Joan, a un paso del centro de Palma de Mallorca.

No obstante, otro modo habitual de llegar a Palma es desembarcando en su puerto marítimo. Un lugar adonde llegan de manera regular numerosos ferrys desde los puertos peninsulares y el resto de las islas Baleares. Sin olvidar los muchos cruceros que recorren esta zona del Mediterráneo occidental.

Palma, una ciudad histórica

Una de las grandes sorpresas para todos aquellos que pasan unas vacaciones en Palma de Mallorca es que se encuentran con una ciudad cargada de historia, de arte y de patrimonio. Entre todo ello, sin duda alguna destaca la Catedral, uno de los templos góticos más hermosos de todo el continente europeo y el único de sus dimensiones y época que tiene unas vistas marítimas tan hermosas.

La Catedral es una joya arquitectónica en la que nos encontramos un repertorio artístico que va desde la Edad Media hasta nuestros días. ¡Y no es una frase hecha! Aquí se muestra la Capilla del Santísimo, una de las creaciones más espectaculares de una de las grandes estrellas del arte contemporáneo, Miquel Barceló, que además es mallorquín.

Pero al hablar del patrimonio histórico de Palma de Mallorca no solo hay que mencionar el templo catedralicio. También hay que mencionar grandes casonas, como el Palacio de la Almudaina, construcciones como el Castillo de Bellver, o la ruta de los patios por el corazón de Palma. Además de lugares como el completo Museo de Arte Español Contemporáneo de la Fundación March.

Pasear por la capital

En definitiva, que hay que pasear por el núcleo antiguo de Palma de Mallorca, por espacios como su calle Riera o la Plaza Mayor y dejarse sorprender para, tarde o temprano, llegar hasta el Parc del Mar a los pies de la catedral y desde ahí encaminarnos hacia el puerto deportivo, uno de los más glamurosos que visitaréis nunca.

Las playas de Palma de Mallorca

Y ya que hemos llegado a orillas del mar, es el momento de hablaros de las playas de Palma de Mallorca. Se trata de estupendas playas urbanas con fáciles accesos y todo el equipamiento e instalaciones para gozar de ellas con comodidad y seguridad. La mayor de todas es el Arenal, pero hay más. Están las playas de Ciudad Jardín, Cala Major, Can Per Antoni, Cala Estancia o Cala Blava. También hay más playas repartidas por la bahía de Palma, aunque pertenezcan a municipios como Llucmajor.

A recorrer Mallorca

Al igual que nos podemos alejar un poco de la ciudad para ir a playas cercanas, quien lo desee puede elegir el alojamiento en Palma para convertirlo en la base de operaciones desde la que descubrir el resto de la isla. Y es que hay mucho que ver.

No solo espléndidas calas repartidas por todo el litoral como Cala Ratjada, el Caló des Moro o la Cala Mondragó. También pueblos preciosos como Pollença o Alcudia, o lugares especiales como la Cuevas del Drach o Valldemosa, por no hablar de los sorprendentes relieves de la Sierra de Tramuntana.

Para llegar a todos esos sitios, y más como Deia o Capdepera, se hace necesario recurrir al automóvil y conducir por la isla. Pero hay otra excursión que se hace en un transporte diferente. Es el tren eléctrico y más que centenario que une Palma de Mallorca y Sóller, una experiencia viajera muy recomendable, ya que nos propone viajar por la isla con la calma que requiere y así captar los muchos encantos de la mayor de las Baleares.

Compartir

Comentarios