Isla Culebrita, un trozo de paraíso en Puerto Rico

Destinos

Ya os hemos hablado en alguna otra ocasión de los muchos encantos que esconde Puerto Rico, pero en este post nos centraremos en una de sus joyas más deseadas: Isla Culebrita, uno de esos rincones que se pueden convertir en la imagen soñada que todos buscamos cuando preparamos un viaje al Caribe.

Unas vacaciones en Puerto Rico

Isla Culebrita, su hermana mayor Isla Culebra, Vieques, el Viejo San Juan, el Pico Yunque y otros tantos rincones componen unas vacaciones en Puerto Rico inolvidables. Un destino cada vez más conocido y, por lo tanto, demandado. ¿Los motivos? El atractivo de sus playas, su naturaleza tropical, su patrimonio, su sabrosa gastronomía y sus estupendos hoteles, de los que hemos preparado la selección más completa en el catálogo de welcomebeds.com.

Isla Culebra

Antes de hablar de Isla Culebrita, comencemos por presentar la de Culebra. Al fin y al cabo, es necesario pisarla, ya que a Isla Culebrita tan solo es posible llegar yendo desde aquí en barco. Pero no penséis que es un mero trámite. Merece la pena descubrir el lugar en profundidad, tanto antes de ir a Isla Culebrita como después.

Es un sitio cargado de leyendas, como corresponde a una isla que fue refugio de corsarios durante cientos de años. No obstante, lo más llamativo de esta isla son sus extraordinarias playas, algunas tan fabulosas como Playa Flamenco, aunque todo su litoral merece disfrutarse, y mucho más con un tubo y una gafas de buceo para hacer esnórquel entre sus arrecifes de coral.

Llegar a Isla Culebrita

Como ya hemos comentado, solo desde Culebra se puede llegar hasta Isla Culebrita. No es nada difícil, ya que hay varias compañías locales que hacen este corto desplazamiento en lancha entre ambas islas. Aunque en realidad, a Culebrita también se le puede considerar un cayo ubicado al este de la isla mayor, de los que son tan habituales en los archipiélagos del Caribe.

Una pequeña isla y maravillosas playas

Isla Culebrita está deshabitada. Tan solo encontrarás allí a las personas que diariamente acuden para atender a los turistas. Y es que estamos hablando de un territorio muy pequeño. Hay que hacerse idea de que la superficie de Isla Culebrita en su punto más largo solo tiene como una milla de longitud, o sea poco más de un kilómetros y medio.

Pero que no os engañe su pequeño tamaño, porque la sorpresa es enorme. Más aún al visitar sus playas. Entre otras Playa Oeste, Playa Trash y, sobre todo, Playa Tortuga, cuyo nombre se debe a que aquí se produce el espectáculo natural del desove de las tortugas marinas. Y si lo vuestro es bucear, deberéis llegar hasta el Arrecife Culebrita, al sur. ¡Os va a maravillar!

Piscinas naturales

El viaje ya merece la pena solo por disfrutar de las playas de Isla Culebrita, con sus arenales blancos y las aguas más cristalinas que se puedan concebir, pero hay más sitios donde darse baños inolvidables. Hablamos de las piscinas naturales que forman los roquedos marinos que calman todavía más el oleaje caribeño, y que crean auténticas bañeras, donde todo es placidez.

El Faro de Isla Culebrita

Toda la Isla Culebrita es Refugio Nacional de Vida Silvestre, por lo que no es un lugar donde sea posible pernoctar. Así pues, aprovechad al máximo las horas de estancia en el lugar; y no olvidéis antes de zarpar daros un paseo hasta el Faro Culebrita, una construcción del siglo XIX, uno de los vestigios que recuerda el pasado de Puerto Rico como territorio colonial de España.

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