Los 5 lugares más bonitos de Lanzarote

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Dentro del conjunto de las islas Canarias, Lanzarote es la que mejor representa el origen volcánico de archipiélago, ya que a lo largo de su extensión hay numerosos volcanes o restos de su milenaria actividad, gran parte de ellos integrados en el Parque Nacional de Timanfaya, pero también fuera del espacio protegido. Ese es el caso de lugares tan mágicos como la Laguna Verde o los Jameos del Agua, donde hay que nombrar a otro gran artífice del paisaje lanzaroteño: el artista César Manrique.

1. Parque Nacional de Timanfaya

Timanfaya en Lanzarote

Parque Nacional de Timanfaya – aaabbbccc

Un paisaje de lo más sugerente a base de cráteres, coladas de lava y rocas en cualquier gama de negros y ocres que uno se pueda imaginar. Esa es la imagen de las tierras descarnadas del Parque Nacional de Timanfaya.

Pero eso es lo que se ve, habría que sumar lo que no se ve: sus profundidades, donde continúa la actividad volcánica, ya que hay puntos donde a unos 13 metros de profundidad se llegan a alcanzar los 600º de temperatura. Por eso no extraño que este lugar también sea conocido como las Montañas de Fuego.

2. Los Jameos del Agua

Jameos del Agua - In Green

Jameos del Agua – In Green

Ahora nos vamos al norte de Lanzarote y allí encontramos los Jameos del Agua. También son de origen volcánico, ya que estamos hablando del interior de un gran tubo volcánico que se generó tras la erupción del cercano volcán de la Corona. Es decir, una cavidad subterránea creada en la lava solidificada que llega a estar por debajo del nivel del océano Atlántico. Por ello en su interior hay un lago fruto de las filtraciones.

Pero si su aspecto natural es increíble, a eso hay que añadirle la transformación que le dio César Manrique en los años 70, con una intervención artística que lo transformó en un auténtico centro de cultura y de turismo en la isla.

3. El Mirador del Río

Mirador del Río en Lanzarote

Mirador del Río – Lukasz Janyst

También el Mirador del Río es una creación de Manrique. Aquí diseñó un mirador a más de 400 metros de altitud sobre el llamado Risco de Famara para que se convirtiera en un punto ideal desde el que contemplar el Archipiélago Chinijo que hay enfrente, con los islotes de La Graciosa, Alegranza y Montaña Blanca.

Pero este mirador se integra en el paisaje para pasar desapercibido, ya que está excavado en la montaña y completamente recubierto por la roca volcánica típica de la isla. Y es que en todas las intervenciones Manrique trataba de integrar su arte con absoluto respeto en el paisaje, para que finalmente resultara una fusión de naturaleza y creación.

4. La Laguna Verde

Laguna Verde en Lanzarote

Laguna Verde – Lukasz Janyst

Nos toca ir al sur de Lanzarote y allí nos encontramos otra manifestación muy diferente del vulcanismo isleño. Es la Laguna Verde o Charco de Clicos, que también se originó por una colada de lava que llegó a este el mar, para finalmente solidificarse. Si bien se generó una laguna a las mismas orillas del Atlántico que no se llena de agua con su oleaje, sino que su principal aporte es subterráneo.

No obstante, lo más característico es su intenso color verde, casi fosforito, algo que se debe a la presencia de unas peculiares algas en esta laguna. Unas algas muy delicadas, por eso está prohibido el baño aquí, e incluso meter las manos en el agua para no desestabilizar su hábitat.

5. Salinas de Janubio

Salinas de Janubio en Lanzarote

Salinas de Janubio – Yulia-Bogdanova

Este lugar es el mayor salinar de Lanzarote y posee un encanto especial, por su aspecto y por su historia, ya que se empezaron a configurar en los años finales del siglo XIX y pronto se empezaron a explotar. De hecho, alcanzó las dimensiones actuales de una superficie superior a los 400.00 metros cuadrados de donde se extraían hasta 10.000 toneladas de sal al año para conservas y salazones. Si bien hoy se usa menos para ese fin y más como sal de mesa con Denominación de Origen.

No obstante, como turistas, además de comprar allí esa sal para darle luego sabor a nuestros platos en casa, sobre todo es un lugar de gran belleza por sus colores que funden el blanco de las montañas de sal y el azul del mar.

Fotografía de portada: Kochneva Tetyana / Shutterstock.com

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