Martinica, la joya francesa en el Caribe

Destinos

La isla francesa de la Martinica es una maravilla emplazada en el mar Caribe. Un lugar que lo tiene todo para convertirse en un auténtico descubrimiento. Un clima estupendo todo el año, una naturaleza desbordante, playas de ensueño, la gastronomía criolla más sabrosa y el toque colonial que le aporta un poso histórico de lo más interesante. En definitiva, Martinica es un magnífico destino vacacional.

La estancia en Martinica

Desde hace mucho tiempo Martinica ha sido un destino preferente para las vacaciones de muchos franceses que deseaban disfrutar del mar Caribe y optaban por una isla con la que comparten nacionalidad. Pero eso no significa que no sea un destino ideal para cualquier viajero. De hecho, para los europeos es de lo más atractivo, ya que al fin y al cabo es territorio de la Unión Europea.

Así que Martinica ya tiene una larga tradición turística y cuenta con una infraestructura muy interesante. En ella destacan sus hoteles y resorts junto a las playas de la isla. Unos alojamientos de categoría que por supuesto están presente en el catálogo de hoteles en el Caribe que pone a tu disposición welcomebeds.com. Elije el más ajustado a tus gustos y presupuesto y después prepárate para disfrutar de las maravillas de esta isla, ¡qué son muchas!:

El volcán Mont Pelée

Al comenzar a hablar de los encantos de Martinica tenemos que mencionar un volcán, que además nos sirve para comprender mejor la isla. Es el Mont Pelée, la montaña más alta de la isla que, por supuesto, podréis ascender para disfrutar de unas magníficas vistas. No obstante, debéis saber que es un volcán que a comienzos del siglo XX entró en erupción y causó miles de muertos. De hecho, está calificado como uno de los volcanes más letales del mundo. ¡Tranquilos, en la actualidad está en reposo!

Fort-de-France, la capital de Martinica

Un paseo por Fort-de-France, la capital isleña es obligado. Es donde mejor se respira el ambiente colonial del antaño y también donde se levantan algunos de los monumentos más emblemáticos del país, como la fortaleza que le da nombre, la Catedral de Saint Louis o la Biblioteca de Schoelder. Además, es obligado darse un paseo por sus calles más comerciales o entre la flora tropical del Parque Savane.

Saint Pierre

Y la otra ciudad por excelencia de Martinica es Saint Pierre, a más o menos una hora de Fort-de-France. Aquí os espera el Museo de Vulcanología en el que nos hablan del Mont Pelée y de cómo era la urbe hasta 1902, cuando fue arrasada por una erupción de dicho volcán.

Montaña de Crève-Coeur

Uno de los grandes atractivos para hacer un viaje a Martinica es disfrutar de su naturaleza haciendo espectaculares rutas senderistas. Hay muchas, pero una de las más atractivas y accesibles es la que sube esta pequeña montaña, que permite otear desde lo alto la bella bahía de los Ingleses, al sur de la isla.

Habitation Clément

Otra visita obligada en Martinica es conocer lo que quedan de las viejas plantaciones de caña de azúcar y, por supuesto, catar el buen ron local. Una buena idea es ir a Habitation Clément, donde además de degustar ese licor, descubriremos algunos episodios históricos de enorme interés a nivel local y también mundial.

Memorial Cap 110

Cuando se habla de plantaciones en el Caribe durante la época colonial es inevitable mencionar el esclavismo. También lo hubo en Martinica, y eso se recuerda en este memorial de carácter artístico que hay junto a la playa de Anse Caffard. Un conjunto escultórico que evoca el letal naufragio de un barco de negreros que ocurrió frente a esta costa.

Las playas de Martinica

Y para el final hemos dejado las playas de Martinica. La imagen más típica que podáis tener de los paraísos del mar Caribe las vais a encontrar en estas playas. Aguas azul turquesa superlimpias, finas arenas blancas, palmeras, hoteles junto al mar, etc. Aquí van algunas de estas joyas del litoral de Martinica: las playas de La Couleuvre, la de Anse des Salines, la playa del Diamante, Anse Noir o la de Anse Céron con uno de los atardeceres que se convierten en un recuerdo imborrable de las vacaciones en Martinica.

Compartir

Comentarios