Pontevedra, un destino turístico sin igual

Destinos

Puede que la ciudad de Pontevedra no sea el destino turístico de Galicia que más te suena. Seguro que te vienen a la mente antes otros lugares gallegos con mucha mayor fama, incluso en la propia provincia, como sus famosas Rías Baixas. Sin embargo, creednos cuando os decimos que la ciudad de Pontevedra, con su conjunto monumental, su riqueza natural y sus propuestas gastronómicas, es un destino que merece la pena conocer.

Una escapada a Pontevedra

Los pontevedreses presumen con orgullo y con razón de que su casco histórico es el más destacado de toda Galicia, si no estuviera Santiago de Compostela. Y están deseosos de que lo conozcas en primera persona, para lo cual la ciudad también ofrece una interesante oferta de alojamiento que puedes consultar en welcomebeds.com.

Caminar por Pontevedra

Y lo bueno de gran parte de esos hoteles de Pontevedra es que están extraordinariamente cerca de los grandes atractivos de la ciudad. En realidad, hay que decir que todo está cerca, dado el tamaño de la urbe; y a todos los sitios se llega andando. Y es que todo el casco histórico de la ciudad es un remanso de paz gracias a su peatonalidad. Otro atractivo más para el turismo.

En pleno Camino de Santiago

Un buen lugar para comenzar a caminar por Pontevedra es la plaza de la Peregrina, donde está la capilla circular de la Virgen de la Peregrina. Seguramente la más querida de los pontevedreses y que nos recuerda que estamos en uno de los muchos caminos a Santiago. En este caso, el que viene desde Portugal.

Otras plazas pontevedresas

Junto a la anterior está la plaza de la Ferrería, donde nos espera el Convento de San Francisco con sus jardines y también con los muchos sepulcros que guarda en su interior. Y a unos pasos nos aguarda la plaza de la Leña con su aire medieval y su espectacular cruceiro en el centro.

Igualmente hay que nombrar la plaza de Santa Maria, donde está la Basílica de Santa María la Mayor. Es del siglo XVI, tal y como delata el imponente estilo plateresco de su fachada. Y esa plaza se une por la calle de Isabel II con la Plaza de O Teucro, donde no destaca ninguna iglesia, sino los pazos que levantaron los potentados locales en el pasado.

Nos encontraremos otras plazas interesantes durante el paseo, como la de Méndez Núñez, la de la Verdura, o la de España con el Ayuntamiento y las ruinas de lo que fue el convento de Santo Domingo. Pero ahora queremos encaminarnos hacia la zona del río.

El río Lérez

Ambas orillas del Lérez quedan unidas por diversos puentes a su paso por Pontevedra. Algunos tan antiguos y pétreos como el del Burgo, y otros tan modernos y metálicos como el de Los Tirantes. No obstante, el motivo de acercarnos hasta el río es otro. Por un lado, es ubicar el Museo de Pontevedra, muy interesante para todo aquel que quiera conocer en profundidad la historia de la ciudad.

Y el segundo motivo es descubrir la isla de las esculturas, un amplio parque de siete hectáreas que, como su nombre indica, guarda diversas esculturas entre la vegetación de ribera. Un paseo, sin duda, distinto y muy fotogénico.

La gastronomía local

Pero tanto caminar, tarde o temprano, despierta el hambre, así que nuestro consejo es retornar al casco histórico. Y mucho mejor por el entorno de la plaza de la Estrella y la de la Verdura. Allí nos esperan algunas de las mejores tabernas, bares y restaurantes de la ciudad. Podremos comer de tapas o de plato, como se desee. Y como hay tanto para elegir, os vamos a dar unas cuantas referencias.

Comenzad a salivar porque allí os servirán el indispensable pulpo a feira y los mejores mejillones que jamás comeréis. Y si es la temporada, hay que atreverse a degustar la lamprea. Lo que siempre hay, independientemente de la época, será empanada y marisco con exquisitas vieiras, langostas, percebes, etc. Unos productos que entran a la ciudad por la vecina Ría de Pontevedra, donde hay lugares como Combarro, Sanxenxo o Bueu, de los que os hablaremos en alguna otra ocasión.

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