Qué hacer en la Playa de la Concha, una de las mejores de España

Inspiraciones

La Playa de la Concha de San Sebastián, no solo es una de las mejores playas de España. En realidad, año tras año, aparece en el ranking de las mejores playas del mundo. Y, sobre todo, cuando se habla de playas urbanas. En ese campo, nos atrevemos a catalogarla como la playa más elegante del planeta.

Los hoteles cerca de la Playa de la Concha

La tradición hotelera de San Sebastián tiene su historia. Una historia muy aristocrática, ya que desde el siglo XIX mucha de la realeza y aristocracia europea eligió esta ciudad para pasar sus vacaciones. Un sitio que les permitía disfrutar de un espacio tan singular como la Playa de la Concha. Así que en sus cercanías se levantaron palacetes y también hoteles.

La gran mayoría de ellos todavía existen hoy. Si bien es cierto que la oferta de alojamiento en San Sebastián ha crecido enormemente. Algo que podéis comprobar echándole un ojo a todos los hoteles que ofrecemos en welcomebeds.com. Muchos de ellos están cerca de la Playa de la Concha y de sus encantos:

Pasear frente a la bahía donostiarra

Una de las muchas razones de la espectacularidad de la Playa de la Concha son las vistas que ofrece de la bahía de San Sebastián. Una bahía que forma un gigantesco semicírculo casi perfecto, cuyos extremos están dominados por el perfil del monte Igueldo a un lado, y el monte Urgull al otro. Una maravilla de simetría que además se complementa con la presencia de la isla de Santa Clara en el centro.

Fotografiar el paseo marítimo de San Sebastián

Y por si fuera poca la belleza de las vistas, a eso hay que sumar el encanto del paseo marítimo de la Playa de la Concha. Un lugar tremendamente fotogénico gracias al mobiliario urbano que posee. Hay miles de fotos de su hermosa barandilla blanca y de sus farolas. Un mobiliario que se convierte en una joya del que incluso conocemos su diseñador: Juan Rafael Alday.

Bañarse en dos playas

En realidad, cuando nos damos ese paseo, no solo veremos la Playa de la Concha. Y es que si lo hacemos completo, algo que es muy recomendable, llegaremos a su continuación, que es la Playa de Ondarreta. Ambas forman una en los momentos de bajamar. Nuestra propuesta es que no solo contempléis las dos en distintos momentos del día, sino que os deis un chapuzón en ellas.

Cuidarse la salud

Otra actividad histórica vinculada con la Playa de la Concha son los cuidados de salud. En el centro de la misma, y sobre la propia arena, se descubre el edificio de La Perla, un espacio balneario de lo más peculiar. Prueba alguno de sus tratamientos de talasoterapia. O si lo prefieres, come algo. Aquí, como en toda la ciudad, el comer bien es tradición.

Ir de pintxos en la Zona Vieja

Hablando de comer. Acercaros hasta la zona del monumental Ayuntamiento donostiarra en uno de los extremos de la Playa de la Concha. Desde ahí está a un paso la Zona Vieja. Prepararos para entrar en distintos bares y tabernas e ir degustando sus afamados pintxos. Todos buenísimos, y ese es el problema, ya que frente a sus pobladas barras os será difícil elegir solo uno.

Ir al Museo Marítimo

Si en vez de girar hacia la Zona Vieja continuamos a la orilla de la bahía, llegaremos al Museo Marítimo. Un auténtico deleite para visitantes de todas las edades. Los niños y los mayores disfrutan con lo que aquí ven. Una oportunidad de conocer la riqueza faunística del mar Cantábrico, así como las tradiciones pesqueras de la costa vasca, en la que no faltaban los barcos balleneros.

Dejarse peinar por el viento

Y para acabar esta invitación a disfrutar de la Playa de la Concha os proponemos retornar al elegante paseo marítimo y hacerlo en su integridad. Recorrer las dos playas y llegar hasta una obra artística emblemática para la ciudad. El Peine de los Vientos de Chillida. Una obra que simboliza a la perfección como esta bella ciudad es imcomprensible sin la vecindad con el mar.

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