Qué ver y qué hacer en San Sebastián

Inspiraciones

Si hablamos de pasar unas vacaciones en San Sebastián podemos decir que vamos a pasar unos días como reyes, literalmente. Los comienzos del turismo en San Sebastián se deben a que en el siglo XIX se convirtió en uno de los destinos predilectos de la realeza. Desde entonces son miles y miles de viajeros los que se han quedado maravillados por los encantos de la capital guipuzcoana. Y para albergar a todos esos visitantes existe una amplia oferta de alojamiento. Entre toda ella encontrarás los mejores hoteles en San Sebastián gracias a welcomebeds.com.

Pasear por La Concha

Entre las cosas que hay qué hacer en San Sebastián una que es obligada es recorrer su famosa playa de la Concha. Si el tiempo acompaña, os recomendamos hacerlo caminando por la arena, a las mismas orillas del mar Cantábrico.

shutterstock_260979968

Y si no es posible, tanto por razones meteorológicas, como porque hay marea alta, entonces se puede caminar por su paseo. Las vistas son de lo más hermoso que se puede disfrutar en todo el País Vasco, y además se contemplan desde un entorno artístico, en el que las barandillas de forja y el centenar de farolas, cada una diferente a su vecina, son los elementos más emblemáticos.

Visitar el Peine del Viento

Si se continua el paseo por la playa de la Concha, se pasa el Palacio de Miramar y se llega a la otra playa de la bahía donostiarra, es la de Ondarreta. Pues bien en uno de sus extremos está una de las creaciones más carismáticas del escultor vasco Eduardo Chillida. Es el Peine del Viento. Un lugar donde se dan la mano el arte contemporáneo y la naturaleza, a veces salvaje con un oleaje embravecido, capaz de impresionar al más valiente de los viajeros.

Saborear los famosos pintxos de San Sebastián

Tanto caminar sin duda alguna despierta el apetito. Tranquilos porque estáis en una de las ciudades españolas donde la buena gastronomía es la norma. A veces se puede degustar en exquisitos platos creados por grandes chefs de renombre internacional. No obstante, hay otras delicatesen accesibles a cualquier bolsillo. Son los pintxos que se exponen y se sirven en los numerosos bares y tabernas dispersos por las calles de la parte vieja de San Sebastián. Saborear esas tapas es una obligación, pero sobre todo es un gran placer.

shutterstock_611203934

Disfrutar de un balneario con vistas

Volvemos a la playa de la Concha porque allí se encuentra La Perla del Océano, un balneario creado a comienzos del siglo XX, en plena Belle Epoque, y que hoy tras ser restaurado sigue en uso. Se puede decir que por aquí ha pasado gran parte de la aristocracia de Europa, así que por qué no vas a disfrutar tú de sus excelentes tratamientos y terapias protagonizadas por las aguas del Cantábrico.

Subir en el funicular del Monte Igueldo

En el mismo año 1912 que se inauguró el balneario Perla del Océano comenzó a funcionar el funicular que asciende hasta la cima del Monte Igueldo. Allí nos espera un mirador excepcional sobre toda la ciudad y la bahía. Y si se viaja con niños a San Sebastián, además allí se dispone de un parque de atracciones para los peques de la familia.

Entrar al Aquarium de San Sebastián

Esta otra visita también es ideal para hacerla durante unos días de vacaciones familiares en San Sebastián. Si bien es cierto que entrar al Aquarium, en uno de los extremos del puerto, es una visita fascinante no solo para los más pequeños, lo es para toda la familia. Allí nos parecerá que nos hemos sumergido en el mar ya que podemos contemplar tiburones, grandes mantas rayas y miles de peces en cautividad. Un lugar en el que se termina de comprender la estrecha relación entre la población vasca y el mar.

Compartir

Comentarios