Razones para recorrer el Camino de Santiago

Inspiraciones

Cada viajero tiene sus propias razones para hacer el Camino de Santiago. Y todas son válidas. Algunos lo hacen por afán cultural. Otros para ponerse en forma practicando deportes al aire libre. Hay quien busca encontrarse a sí mismo, y los hay que desean encontrarse con otras gentes. E incluso los hay que lo hacen por los motivos originales: sus creencias religiosas.

Mil y una maneras de hacer el Camino de Santiago

Si los motivos para aventurarse a recorrer el Camino de Santiago son tantos como los peregrinos. Los modos de hacerlo también son variados. Para empezar porque se pueden elegir distintas rutas. Desde la clásica que comienza en Roncesvalles. Hasta otras que remontan el Ebro, la Vía de la Plata o van en paralelo al mar Cantábrico.

Y si las rutas compostelanas son muchas, algo parecido se puede decir del modo de recorrerlas. La gran mayoría hace el Camino de Santiago caminando. Pero otros muchos van en bici o a caballo. Hasta hay un tren de los peregrinos. E incluso hay que quien lo hace en un plan más turístico con cómodos desplazamientos en coche.

Para estos últimos le recomendamos que vayan reservando sus hoteles en el Camino de Santiago por medio de welcomebeds.com. Ya que es cierto que el resto de peregrinos suelen recurrir a las hospederías y albergues. En fin, se haga cómo se haga y se vaya por dónde se vaya, veamos diversas motivaciones para emprender la ruta Jacobea.

Una búsqueda espiritual

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Comencemos por la motivación más clásica. La búsqueda más espiritual e interna de cada cual. Puede que tenga que ver con sus sentimientos religiosos. O quizás no. Mucha gente se calza las botas para hacer el Camino de Santiago sin tener fe alguna, pero en cambio sí que busca una reflexión personal, estar a solas consigo mismo, caminando y pensando. No todo el tiempo se está en ese viaje introspectivo, pero sí que gran parte de los desplazamientos, que cada cual los hace a solas con sus pensamientos.

Motivos culturales

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Está claro que lo que se ve durante el Camino de Santiago es fruto de muchos siglos de historia, plasmados en unos monumentos artísticos de primer orden. Conocer todas esas manifestaciones culturales es una motivación clave para muchos de los peregrinos. Tal vez no la única, y a veces no la más importante. Pero todo el que hace la ruta, quiere admirar esas joyas del patrimonio.

Conocer gente

Antes hemos dicho que muchos peregrinos se buscan a sí mismos. Pero también lo hay que desean conectar con otras personas. A todos ellos les unen unos intereses concretos en torno al Camino Jacobeo. Es un punto en común y un punto de partida para pasar unos días conociéndose. Y de esas caminatas han salido importantes amistades, e incluso matrimonios.

Ponerse en forma

Si se hace el Camino de Santiago a pie o en bici es necesario tener una mínima forma física para soportar las etapas. Es decir, requiere ponerse en forma previamente y mejorarla ya durante el transcurso del viaje. De hecho, los hay que incluso pretenden marcar records durante el Camino. Es un motivo como otro cualquiera, si bien quizás el menos apropiado para esta experiencia.

Desconectar

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Todos nos planteamos nuestras vacaciones como un periodo de desconexión. Una forma de romper con nuestra cotidianeidad. Pues bien, el Camino de Santiago nos puede proporcionar una ruptura absoluta. Vamos a pasar la mayor parte del tiempo al aire libre, sin coches, sin polución, en plena naturaleza. Un consejo, si buscas desconectar, lleva el móvil en el bolsillo, y úsalo solo en caso de emergencia. Una experiencia rompedora como pocas y una desconexión literal.

Otros motivos para hacer el Camino de Santiago

Otra experiencia que buscan algunas personas que hacen el Camino de Santiago es vivir unos días con lo mínimo indispensable. Es algo que se aprende, y más aún teniendo en cuenta que todo lo que se usa implica un peso y hay que llevarlo a cuestas.

Además de eso hay quien busca practicar idiomas, hacer fotografías espectaculares, vivir una pequeña gran aventura… motivos no faltan. Pero queremos acabar con uno último de índole monetaria.

Hacer el Camino de Santiago puede convertirse en unas vacaciones muy baratas. Así que si tu bolsillo no anda muy boyante, planifica este viaje, no solo no te arruinarás, además será tremendamente enriquecedor.

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