Recorremos la maravillosa Costa Blanca

Inspiraciones

La extensión de la Costa Blanca se corresponde con el litoral mediterráneo de la provincia de Alicante. Una zona de la Comunidad Valenciana donde se encuentran algunos de los destinos costeros más deseados de España por sus hermosas playas, el clima privilegiado y la existencia de una magnífica red de comunicaciones. Aprovechando precisamente las buenas comunicaciones vamos a hacer un recorrido de norte a sur por la Costa Blanca.

La parte norte de la Costa Blanca

Nuestro itinerario por el litoral alicantino bien puede empezar en Denia, una localidad cuyo nombre refleja la larga ocupación que han tenido estas tierras, ya que Denia deriva del nombre de la diosa romana Diana, a la cual dedicaron este territorio tras su conquista.

Denia en la Costa Blanca

Denia – holbox

No es la única huella histórica en esta población. Merece la pena acercarse hasta su castillo musulmán, que proporciona vistas de 20 kilómetros de costa.

En esa panorámica de la zona norte o Marina Alta de la Costa Blanca hay un hito destacado: el Parque Natural del Mongó, cuyo espesor vegetal separa Denia de la siguiente localidad. Se trata de Javea, famosa por sus playas y calas que se suceden durante kilómetros.

Peñón de Ifach en la Costa Blanca

Peñón de Ifach – Gaspar Janos

Y siguiendo la ruta hacia el sur por la Marina Alta llegamos a uno de sus lugares emblemáticos. En Calpe se alza el majestuoso Peñón de Ifach, un peñasco que por sí solo es un parque natural y un lugar para el deporte en la naturaleza. En realidad, todo Calpe es así, ya que es una población ideal para la práctica de deportes acuáticos como la vela o el buceo.

La gran meca turística: Benidorm

El camino desde Calpe hasta Benidorm puede tener una parada antes, en Altea, para dar un paseo hasta su iglesia en lo alto de la población y contemplar una hermosa vista del lugar. Ese es el mejor modo de comprender como Altea es un refugio habitual para muchos artistas que buscan aquí la paz y la inspiración.

Además, la parada en Altea es conveniente para comparar con Benidorm. Aquí el tradicional urbanismo encalado se transforma en rascacielos. La primera vez que se contempla el skyline de esta famosa población alicantina se comprende porque hay quien llama Beniyork.

Benidorm en la Costa Blanca

Benidorm – nito

Todas esas torres son hoteles o apartamentos de alquiler que están ocupados gran parte del año, porque la mayor ventaja de este rincón de la Costa Blanca es su extraordinario clima, que proporciona unas condiciones ideales durante casi todo el año. Si a eso se le suman sus fantásticas playas, su enorme oferta de ocio y los distintos parques temáticos del entorno, se comprende que sea un destino preferente para el turismo familiar.

Alicante, la capital de la provincia

Antes de llegar a la gran ciudad, es recomendable hacer una parada en Villajoyosa, llamada la “Ciudad Alegre”. Un sobrenombre que se comprende de forma inmediata al pasear por su puerto y el paseo marítimo, contemplando sus características casas tradicionales de colores.

Villajoyosa en la Costa Blanca

Villajoyosa – Franck Boston

Tras eso nos adentramos en Alicante. Una ciudad que es un verdadero descubrimiento para todo aquel que no la conozca, ya que a su carácter playero, con las populares playas de San Juan, del Postiguet o la Albufereta, hay que añadirle su animado puerto.

Y por si fuera poco, se trata de una ciudad que atesora un importante patrimonio histórico cuyo máximo exponente es el castillo de Santa Bárbara, que se eleva sobre el casco urbano.

Alicante capital de la Costa Blanca

Alicante – holbox

Hasta el extremo sur de la Costa Blanca

Podría pensarse que ya hemos visto lo más interesante de este itinerario por el litoral alicantino, y sin embargo todavía hay lugares en la Marina Baja que por sí solos merecen una visita. Uno de ellos es Guardamar de Segura, una población famosa por sus playas de arena con zonas que son verdaderas joyas naturales por sus movimientos dunares y la vegetación que milagrosamente aquí se desarrolla.

Un poco más al sur nos encontramos con Santa Pola, población ideal para el descanso y para tomar el barco que nos lleva a la cercana isla de Tabarca, un verdadero tesoro. Una actividad obligada para todo aquel que haya llegado hasta este punto del recorrido.

Isla de tabarca en la Costa Blanca

Isla de Tabarca – Jose Lledo

Una breve travesía marítima, una naturaleza protegida, un patrimonio que nos habla de piratas y un buen arroz son los reclamos de Tabarca.

Y de vuelta a tierra, podemos proseguir el camino hasta el punto final de este recorrido por la Costa Blanca. Un itinerario que acaba visitando el patrimonio, la laguna, las salinas y las playas de Torrevieja, una última gran población antes de adentrarnos en la provincia Murcia y su también turística Costa Cálida.

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