Un paseo inolvidable por Córdoba

Inspiraciones

Cualquier itinerario turístico por Córdoba tiene un epicentro claro y conocido por todos. Por supuesto, estamos hablando de la Mezquita-Catedral, pero una vez que comenzamos a recorrer las calles cordobesas descubriremos que esta ciudad andaluza posee otros muchos atractivos.

La monumental Córdoba

Córdoba

Córdoba – ronnybas

El casco histórico de Córdoba, a orillas del río Guadalquivir, es una de las grandes joyas monumentales que atesora Andalucía. Un disfrute para todos aquellos amantes del arte y la historia, pero también para las personas que en sus vacaciones buscan gozar con los cinco sentidos, ya que las calles cordobesas también ofrecen unos olores, música y sabores realmente atrayentes.

Mezquita y también catedral

Córdoba fue la capital del Califato de Al-Andalus, y de aquellos tiempos data la esplendorosa arquitectura de la mezquita, que hoy en día se puede decir sin miedo a equivocarse que es el monumento islámico más importante de todo Occidente.

Mezquita-Catedral de Córdoba

Mezquita-Catedral de Córdoba – Matej Kastelic

Lo más famoso de este edificio es su zona de oración, que se parece más un palmeral que a un templo, ya que está plagada de columnas de las que parten las arcadas de herradura, con el característico duotono rojo y blanco. Pero además de eso, también son muy atrayentes los mosaicos, las yeserías, el romántico Patio de los Naranjos o el hermoso mihrab.

Pero la magia de este monumento es que hoy en día puede ser un símbolo de que es posible la convivencia entre culturas y religiones, ya que dentro de esta fastuosa mezquita se integra la no menos interesante Catedral de Córdoba, construida a partir del siglo XIII tras la reconquista de la ciudad. Es decir, que no solo por su belleza y por su arte, sino también por su espíritu, podemos asegurar que aquí es más que merecida la catalogación de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.

Más convivencia de culturas en la Judería

Córdoba

Córdoba – Jose Angel Astor Rocha

Ese mismo espíritu se prolonga en todo el entorno de la Mezquita-Catedral. Estamos hablando del barrio de la Judería. Y lógicamente no sería una judería sin una sinagoga. Ni que decir tiene que aquí se conserva uno de esos templos hebreos históricos, que convive sin ningún problema con distintas iglesias católicas.

El Guadalquivir a su paso por Córdoba

Sin embargo, Córdoba no comenzó a existir con la llegada de los musulmanes. Es una ciudad mucho más antigua, y eso queda patente cuando se descubre el larguísimo puente romano, que une ambas orillas del Guadalquivir.

Puente romano de Córdoba

Puente romano – Migel

Un espectacular puente de piedra que supera los 300 metros de trazado y que se mantiene en pie sobre las aguas desde el siglo I, cuando se levantó como parte de la Vía Augusta que unía la capital del Imperio, Roma, con uno de sus extremos: Gades, o lo que es lo mismo la ciudad de Cádiz.

Pasear por Córdoba

La estancia en Córdoba, evidentemente, ha de servir para conocer todos estos monumentos en la ciudad y otros como el Alcázar de los Reyes Católicos. Nuestra recomendación es que disfrutéis de la ciudad sin demasiadas prisas ni con muchos planes. Lo ideal es que reservéis algún día para sencillamente salir del hotel donde estáis alojados y pasear por la hermosa urbe andaluza.

Alcázar de los Reyes Cristianos en Córdoba

Alcázar de los Reyes Cristianos – Benny Marty

Esa es la mejor forma de disfrutar de su núcleo histórico, el cual es un entramado urbano repleto de las típicas casas con las fachadas encaladas. Si bien, cuando llega la primavera ese color blanco apenas se ve, ya que florecen miles de macetas que adornan todas las casas y sus patios, compitiendo entre sí para ver cual es más hermoso y aromático.

Caminando por esas callejas se llega a lugares a plazas y replacetas con lugares tan singulares como el rincón del Cristo de los Faroles, la calle de las Flores, la estatua de Manolete o el emblemático Museo de Julio Romero de Torres. Y entre visita y visita os recomendamos ir entrando a las distintas tabernas y tomar un refrigerio en el que pueden faltar las típicas raciones andaluzas. Lo dicho: inolvidable.

Fotografía de portada: leoks / Shutterstock.com

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