Un viaje inolvidable a Alicante

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Alicante es una ciudad internacionalmente famosa por sus playas bañadas por las aguas del Mediterráneo más plácido que uno se pueda imaginar. Los chapuzones en el mar y los baños de sol, son los motivos más habituales para hacer una escapada a Alicante. Si es así, aquí en welcomebeds.com hallarás los mejores hoteles en la capital de la Costa Blanca. Si bien, aprovecha el viaje y descubre otros atractivos de esta urbe costera.

Las playas de Alicante

Playa de Alicante- holbox

Playa de Alicante- holbox

Sin salir del casco urbano de Alicante uno puede saltar del asfalto a la arena y disfrutar de unas playas muy populares y visitadas prácticamente en cualquier época del año.

De todas ellas, las más famosas seguramente sean las playas del Postiguet y la de San Juan. Ambas en el corazón de la ciudad, muy amplias y perfectamente equipadas para el disfrute familiar. Sin embargo hay otras que también merece la pena conocer como las de la Albufereta, la Almadraba o la de Saladares. Por no hablar de la Aguamarga, a la cual también puede ir toda la familia, incluyendo nuestro perro.

El Castillo de Santa Bárbara

Castillo Sta. Bábara- holbox

Castillo Sta. Bábara- holbox

Alicante se desarrolla a los pies del Monte Benacantil, en cuya cima se encuentra el Castillo de Santa Bárbara. Esta fortaleza resume la historia alicantina, desde sus comienzos como fortín árabe, hasta las sucesivas ampliaciones de los siglos XVIII y XIX, pasando por la época de Felipe II cuando se levantó el Cuartel de Tropa y el Cuerpo de Guardia.

De hecho, en el castillo se halla el mejor lugar para comprender el devenir histórico de Alicante: el Museo de la Ciudad. Allí se descubre un año clave, 1691, cuando la ciudad fue bombardeada desde el mar por los franceses. Ese ataque destruyó Alicante casi por completo.

Los atractivos monumentales de Alicante

Aunque la ciudad quedó en aquel momento muy dañada, por suerte hay edificios que han llegado hasta nuestros días como pueden ser la Concatedral de San Nicolás o la Basílica de Santa María. La primera es un sobrio edificio de arquitectura herreriana, y la segunda muestra una compacta iglesia gótica atrayente por su portada.

Ayuntamiento-Sergii Zinko

Ayuntamiento-Sergii Zinko

También hay inmuebles civiles muy interesantes. Entre ellos, las instituciones como el Ayuntamiento construido casi a la inmediata conclusión del citado bombardeo, o la Diputación, ya levantada en los años 30 del siglo XX. Y otro edificio institucional es el Archivo Municipal alojado en el Palacio Maisonnave, donde se ven vestigios arqueológicos de una necrópolis romana.

Volvemos a orillas del Mediterráneo

En el casco histórico todavía nos quedarían por ver lugares como la arquitectura del XIX del Teatro Principal o la del Cine Ideal o el Mercado Central de comienzos del XX. Pero Alicante es una ciudad que mira al mar, y tarde o temprano nuestros pasos se han de dirigir hacia sus orillas.

De hecho, si regresamos hacia la Playa del Postiget, veremos que está cerrada por la Explanada, el paseo marítimo alicantino hecho con los restos de las murallas medievales, que hoy están embellecidas con el colorido de millones de teselas de mármol.

Paseo- Philip Lange

Paseo- Philip Lange

Ese paseo marítimo nos ofrece una de las estampas más agradables durante un viaje a Alicante. Un lugar ideal para caminar con el caer de la tarde. Un paseo que nos mostrará lugares como la Puerta del Mar, el parque de Canalejas, el Real Casino de Alicante o la elegante Casa Carbonell. Y de paso durante el paseo se puede ir eligiendo algún restaurante donde cenar algún plato típico, en el que no ha de faltar el pescado fresco. El mejor sabor para un viaje inolvidable a Alicante.

Imagen de portada cortesía de M.V. Photography

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