Viajamos a Formentera

Destinos

De todas las islas habitadas de las Baleares, la de Formentera es la más pequeña de todas, con tan solo unos 85 kilómetros cuadrados de superficie. Pero en tan poco espacio se acumulan una gran cantidad de atractivos turísticos, especialmente en su litoral, donde se hallan algunas de las playas más espectaculares de Europa.

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Llegar a Formentera

Autor: Luboslav Tiles

Autor: Luboslav Tiles

Solo hay una forma de llegar hasta aquí, y es por mar. O bien en veleros y yates particulares de los más acuadalados que navegan por este paraíso del Mediterráneo. O como es más común, haciendo el trayecto de los ferrys regulares que unen las dos islas Pitiusas, Formentera y su hermana mayor, Ibiza.

Moverse por Formentera

Todos esta embarcaciones llegan al Puerto de La Savina, y allí mismo ya se puede alquilar el medio de transporte para todas nuestras vacaciones. Pueden ser coches, pero dado el tamaño de la isla lo ideal son pequeñas motos, quads, y para los más deportistas las bicis.

Las calas y playas de Formentera

El motivo principal de casi todas las personas que hacen turismo en Formentera es disfrutar de sus calas y playas desperdigadas a lo largo de sus menos de 70 kilómetros de perímetro costero. En ese litoral se van alternando playas de ensueño con zonas de acantilados cargados de misterio y de fotogenia.

De entre todas las playas de la isla, posiblemente la más famosa mundialmente sea la de Ses Illetes. Ubicada en el corazón del Parque Natural de Ses Salines, y caracterizada por sus aguas cristalinas y su gran banco de arena blanca y finísima.

Pero hay otros rincones costeros sencillamente inolvidables. A la cabeza de ellos podemos situar a Cala Saona donde se dan cita el blanco de la arena, el azul turquesa del mar y el verde de los pinos que la rodean. Y tampoco nos podemos olvidar de la amplia playa de Els Arenals, con unos 3 kilómetros de longitud.

Un faro elevado sobre el Mediterráneo

Laura Pl

Laura Pl

Las playas que hemos citado y otras calas, son las postales más recurrentes de un viaje a Formentera, pero hay otra imagen muy habitual. Se trata del Faro de la Mola, que también es el más antiguo de la isla, al ser una construcción del siglo XIX que se eleva sobre un acantilado que supera los 100 metros de altura.

Relax y deporte en Formentera

Una escapada a Formentera está protagonizada por las largas jornadas de playa, pero también por los paseos por su red de senderos, adecuados para caminar o para ir en bici. Y desde luego hay que sacar tiempo para bucear, remar o nadar en esas limpísimas aguas.

Los deportes acuáticos son los auténticos reyes en la isla, y multitud de empresas ofertan sus servicios para practicar kayak, submarinismo, salir a navegar a vela, hacer esnorquel o practicar paddelsurf. Solo hay que elegir y disfrutar de la magia de la isla de Formentera, considerada el “último paraíso del Mediterráneo”.

Imagen de portada cortesía de David Arts

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